VISTAZO A LA HABANA
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Juzgando las crónicas de las fundaciones, La Habana debió ser fundada seis veces antes de convertirse en “San Cristóbal de La Habana ” con la incursión de Pánfilo de Narváez. Quizás San Cristóbal hace referencia a este santo gigante que cruzaba los ríos apoyado en una palmera a modo de bastón, y Habana, puede derivarse de Habaguanex, nombre del cacique indio señor de aquellas tierras, citado por Diego Velásquez en su relación al rey de España. La Habana resurgió en varias ocasiones de los escombros y cenizas a que la redujeron en frecuentes ocasiones los piratas y corsarios franceses durante la primera mitad del siglo XVI, hasta que en 1561 la Corona dispone que la ciudad sea el lugar de concentración de las naves españolas procedentes de las colonias americanas antes de partir para la travesía del océano.
Oro y plata, lana de alpaca de los Andes, esmeraldas de Colombia, caobas de Cuba y Guatemala, curos de la Guajira , especies, palo de tinte de Campeche, maíz, papa, mandioca, cacao… Llegan en los veleros al puerto mejor protegido de America, entre marzo y agosto, para formar los grandes convoyes que, custodiados por las naves militares, parten en días señalados rumbo a España.
Con ellos, miles de marinos, funcionarios, colonos, comerciantes, aventureros… bullen en la incipiente ciudad, que crece desde el puerto a ritmo vertiginoso. La importancia estratégica de La Habana y las riquezas que a ella llegan y de ella parten la convierten en codiciado objetivo de piratas y galeones con patente de corso de las potencias enemigas de la Corona española. La Habana se fortifica durante el siglo XVII por mandato de los reyes que la suscriben como “llave del nuevo mundo y antemural de las Indias Occidentales”. Al mismo tiempo, la ciudad se edifica con los materiales más abundantes de la isla: las maderas, que proporcionan a la arquitectura de la época un encanto peculiar en combinación con los estilos llegados de la Península Ibérica y, muy profusamente de Canarias.
Durante el siglo XVII la ciudad se engrandece con construcciones monumentales civiles y religiosas. Se erige el convento de San Agustín, se concluye el castillo de el Morro, y se construyen la ermita del Humilladero, la fuente de la Dorotea de la Luna en la Chorrera , la iglesia del Santo Ángel, el hospital de San Lázaro, el monasterio de Santa Teresa, el convento de San Felipe Neri.
Entre otras obras que hacen parte de la ciudad de hoy.
Con el advenimiento del siglo XIX, España pierde el monopolio del comercio y La Habana se convierte en una ciudad más floreciente que nunca, para 1818 era un pueblo libre. Se instalaron entonces, el lujo y la voluptuosidad: las tiendas ofrecían el último grito de la moda, los teatros recibían a los mejores actores del momento, la burguesía enriquecida hacía construir espléndidas mansiones con columnas, se hablaba del “París de las Antillas”.
En 1863, las murallas de la ciudad fueron derribadas para que pudiera ampliarse la urbe y construirse nuevos edificios. A fines del siglo, las clases acomodadas se trasladaron al barrio del Vedado. Mas tarde, emigraron hacia Miramar, y hoy cada vez más a al oeste, se han instalado en Siboney. A finales del siglo XIX La Habana vive los últimos momentos de la colonización española en America la cual se sierra definitivamente cuando el acorazado norteamericano Maine es hundido en su puerto dando a los Estado Unidos el pretexto para invadir la isla. El cambio de siglo trascurre en La Habana y por lo tanto en Cuba, bajo la ocupación y el gobierno de los Estados Unidos.
Bajo la influencia estadounidense la ciudad creció y se enriqueció con numerosos edificios en los años 30, cuando se construyen suntuosos hoteles, casinos y fastuosos clubes nocturnos. Santo Traficante lleva la ruleta del Sans-Souci, Meyer Lanski dirige El Riviera, Lucki Luciano el Nacional. Ante los hoteles y restaurante los Cadillac, Chevrolet y Buick aparcan en triple fila aguardando a los botones. Por aquel entonces el dinero de la mafia servia por lo menos, para embellecer la Gomorra de las Antillas. Pero los barrios de barracas que rodeaban la ciudad se desarrollaban al mismo ritmo La Habana se convirtió en capital del juego y la corrupción. Una galería de retratos en blanco y negro de personajes de aquella época adorna hoy todavía, los muros del bar del Nacional. Puede verse a Frank Sinatra y Ava Gardner, al gran torero Dominguín, a Mar Lene Dietrich y Gary Cooper, y otros mucho: mafiosos y artistas se mezclaron en una frágil felicidad.
Desde el triunfo de la revolución en 1959 se hicieron grandes transformaciones, principalmente en lo que afecta a los servicios, la construcción de viviendas sociales y edificios oficiales, pero, por lo que respecta a la topografía de La Habana , la mayoría se puede seguir describiendo de acuerdo a las mismas grandes áreas de 1958.
Hoy, La Habana tiene dos millones de habitantes. Y las tres cuartas partes de todos ellos tienen menos de 20 años. Para ellos, La Habana cambia casi año tras año con la apertura al turismo los hoteles de antaño, serrados durante treinta años, brillan de nuevo con todas sus luces.
( www.paseosporlahabana.com )
VARADERO
Es la más famosa de las playas de Cuba y principal destino turístico de sol y playa. El paisaje abierto, la vegetación, el clima cálido, la transparencia de su mar, las arenas finas y blancas que parecen cernidas por la mano del hombre, hacen de Varadero inolvidable e irrepetible. En este punto paradisiaco de la geografía cubana, se ha sabido combinar los atractivos de la naturaleza con el confort de la vida moderna.
En ella se levanta una de las mayores infraestructuras hoteleras y extrahoteleras de la isla: Hoteles, cabarets, restaurantes, náutica, campo de golf, etc, todo un conjunto de opciones que satisface el gusto más exigente de sus visitantes.
La blanca y fina arena de sus playas, que se extiende por 22km ininterrumpidamente, y la trasparencia de sus cálidas aguas, con una incomparable gama de azules, hacen de éste polo turístico uno de los más importante y reconocidos del mundo.
El buceo es una de las aficiones subacuáticas más practicadas, debido a la variedad de corales de los fondos marinos de
las zonas aledañas a la playa, para el disfrute del mar y parajes costeros. Se dispone de una asistencia completa de
marinas, excursiones por la callarías adyacente y el litoral, buceo, pesca, cafeterías, restaurantes y otras ofertas que complementan los servicios. Los atractivos de Varadero no son solo sus playas, en esta admirable península se halla el parque Josone, el parque natural de Varadero con 462 hectáreas del bosque original de la zona, terrazas marinas, cuevas y una variada representación de la flora y la fauna endémicas del lugar, y la cueva de Ambrosio, que conserva una excelente muestra del arte rupestre.
Varadero tiene un ritmo turístico propio que lo sitúa entre los polos más importante de la isla. Sus hoteles cuentan con un total de 14 mil habitaciones, todas con las comodidades y el confort de la vida moderna. Las noches aquí están llenas de la alegría y sabor caribeño: Cabarets, discotecas, bares, restaurantes, forman parte de la agitada animación nocturna.
Otros lugares sobresalientes como el campo de golf Las Américas con 18 hoyos, campos de práctica y una extensión de 64 hectáreas , casa club y servicio de caddy; el centro internacional de paracaidismo, la pista de karting, entre otras, son propuestas a tener en cuenta a la hora de elegir, Varadero cuenta además, con puerto y aeropuerto internacionales para facilitar la entrada y salida del territorio. Si su rumbo depende de nosotros, lo llevaremos hasta la puerta de su imaginación. ( www.cubatravel.cu ). |